Cuando la tarde llega y el sol se oculta, Cuando la noche asoma en su inmensa oscuridad, Y la tormenta llega con todas sus fuerzas, Una débil barquilla se mira naufragar.
En la angustia y en la lucha, Está siempre conmigo, el ángel del Señor, Me dice que no me amedrente, Que Él se encuentra a mi lado, Atento su oído para oír mi oración. Cuando todo está perdido y las fuerzas me hacen falta, Sintiendo un gran dolor, Contemplo su gracia divina, Un ángel que baja del cielo, Para darme fuerzas y salir vencedor.
2.Tirado en el camino se hallaba un hombre, En gran manera herido, sangrando en su dolor, Pasó un sacerdote, también un levita, Negándole la ayuda, no sintieron su dolor.
3.Pasó un samaritano y miró al herido, De su cabalgadura muy presto se bajó, Y con aceite suave ungió sus heridas, Y en su cabalgadura, lo llevó hasta el mesón.
Himnario LLDM-PRO
Elimina los anuncios y accede a partituras y audios.