La vida es cual barco que navega en la noche, Abriéndose paso en las olas del mar, Y guiándonos Cristo, por escollos y nieblas, Podemos sin miedo al cielo avanzar.
Con Cristo al timón navegamos seguros, Confiando en su gracia Él nos guiará, Y aunque los vientos destrocen las velas, La débil barquilla no naufragará.
2.Y en las tinieblas y noches oscuras, Nos guía una luz con su gran resplandor, Y abordo del barco se acortan las horas, Sintiendo de cerca al buen Salvador.
3.Aunque el viento en contra y el mar borrascoso, Confiamos un día al puerto arribar, Si pronto llegamos, el viaje penoso, Tras largos desvelos ha de terminar.
4.Con gozo entonces tiramos el ancla, Cantando alabanzas a Cristo Jesús, Allí las penurias del viaje olvidamos, Viviendo por siempre en su hermosa luz.
Himnario LLDM-PRO
Elimina los anuncios y accede a partituras y audios.