Yo tengo un Pastor sublime, A la diestra del Padre Creador, Su brazo sutil redime, Del pecado al más vil pecador.
Mi buen Pastor, tu cayado me guiará, Mi buen Pastor, con tu amor me sostendrás, Mi buen Pastor, nada mi alma temerá, Aunque en valle de sombra y de muerte yo esté, Sé conmigo y seguro estaré.
2.Perdiendo una oveja un día, De su trono, a buscarla bajó, Y hallándola ya cautiva, Por salvarla su vida entregó.
3.Yo tengo un Pastor que vive, En el cielo, a la diestra de Dios, Su vista mis pasos sigue, Y dirige mi senda su voz.
4.¿Acaso perdido, errante, Sin Pastor, vives hoy, pecador? Si oyeres su voz amante, Ven entrégale tu corazón.
Himnario LLDM-PRO
Elimina los anuncios y accede a partituras y audios.